Por la Fuerza de la Razón
Por María Ignacia Rocha
Fue el polémico Senador Nelson Ávila Contreras, quien haciéndole alusión a su apellido, inició el debate en contra del lema patriota de nuestro escudo nacional Por la Razón o la Fuerza , queriéndolo reemplazar por la frase Por la fuerza de la Razón .
Fundamentando que esta tenía una connotación agresiva y un tanto belicista , según algunos.
A mi gusto, el actual lema fue casi descontextualizado, ya que remontándonos a sus inicios, este poseía una frase que la completaba y que casi la explicaba, Tras las tinieblas la luz, por la razón o la fuerza .
Originalmente fueron José Miguel Carrera y Manuel Rodríguez quienes en la Patria Vieja, la propusieron, pero luego de un debate el Gobierno acordó sólo tomar la última parte de ella, dejándola a mi gusto con un carácter desafiante y muy agresivo. Su contenido hace entender que si no se hace lo que uno cree correcto hay que imponerlo a como de lugar, recurriendo a la fuerza o mejor dicho a palos. El asunto duró un par de días, y quedó en veremos . Aunque, según se dice, aún está en estudio el proyecto
La duda es clara, nos horrorizamos viendo asaltos, secuestros, molotov, femicidios, matanzas y piedras. Actos que claramente son detestables, pero que paradójicamente se ciñen fielmente al delicado y patriota lema nacional.
Sólo basta con prender la tele y ver una serie de comunicados gubernamentales, quienes condenan y se muestran en desacuerdo ante las actuales paralizaciones gremiales. Políticos aterrados que llaman a la calma y al dialogo, pues bien saben que si las cosas no se hacen por la razón, se harán inevitablemente por la fuerza.
Es una verdadera vergüenza deducir como esta fuerza es justificada por los poderosos sólo cuando les conviene, y no cuando ella se encuentra en su contra. Realmente como alguna película lo dijo, se están yendo al lado oscuro de la fuerza
Yo por mi parte apoyo completamente la propuesta del senador Ávila. Pues basta sólo con saber que la inteligencia y racionalización es lo único que nos diferencia de los animales, y que sólo con fuerza no seremos sino una manada más en esta jungla.
La fuerza de la razón tiene un poder mucho mayor, únicamente falta que los poderosos entiendan que en algunos temas es necesario ceder, y no esperar que todos recurran a la fuerza como última instancia, para entonces reaccionar y querer dialogar.
