La "Chinita" volvió a su camerino

La Fiesta llega a su fin. Monseñor Marco Órdenes, emocionado destacó la alegría que se vivió la celebración.

El obispo de Iquique, monseñor Marco Antonio Órdenes encabezó la eucaristía con la cual comienza la etapa final de la Fiesta de La Tirana. En esta, la imagen de la Virgen del Carmen es subida a su camerino, en el sector superior del Santuario de La Tirana.

Previamente, y luego de la procesión del día 16, a la "Chinita" la habían ubicado en un costado de la iglesia a la espera de que fuera nuevamente situada en el lugar que le corresponde.

A la misa  asistieron cerca de mil 500 peregrinos, donde monseñor Marco Antonio Ordenes explicó la última etapa de la fiesta. "Estamos acercándonos al final de este viaje, al cierre de esta hermosa fiesta", señaló emocionado y agregó que "nos sentimos emocionados, tenemos pena, pero díganme si acaso no fueron felices estos días".

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El proceso por el cual suben a la Virgen del Carmen a su camerino no es simple. Siete "centinelas", que son las personas que cuidan la imagen de la virgen, son los encargados de efectuar la operación. Tres "centinelas" se apostan en el camerín, mientras los restantes se encargan abajo de equilibrar la pequeña gruta de flores en que está posicionada la Virgen del Carmen. Mediante  unas poleas activadas afuera de la iglesia, en la parte posterior del santuario, se sube a la "Chinita" con la más alta precisión posible.

Como una manera de dotar de emoción a la ceremonia, decenas de cintas son lanzadas por "centinelas" y sacerdotes, incluyendo al obispo,  desde la  gruta de flores de la virgen hasta la zona donde están los fieles, quienes las mantienen mientras la imagen es elevada.